“Cuando un líder no protege a aquellos que la sociedad o la Iglesia le confían, traiciona su propia vocación de servicio”.
La violencia contra las mujeres ha alcanzado niveles nunca antes vistos en la historia de la Humanidad.
Quizá como San Juan Diego las primeras veces no seremos escuchados, pero con mucha humildad y con la certeza de que lo que llevamos, va hacer un cambio en nuestra iglesia.
La Santa Sede ha suspendido toda actividad en el extranjero.
Estamos en la Iglesia de frente a un momento privilegiado de conversión. La labor de prevención nos debe llevar a orar para que las víctimas puedan encontrar una sanación integral y una justicia restaurativa.
Reiteramos nuestro reconocimiento por el valor de las víctimas que han levantado la voz, el trabajo de investigación y difusión de los medios de comunicación, así como la lucha de muchos miembros de la Iglesia y personas de buena voluntad comprometidos con la protección de los menores.
“Al mal se le puede vencer siempre. Es un vencedor de pocos días, de poco tiempo, no puede prometerse una victoria de siempre, tiene poca vida, pero hay que luchar para vencerlo, no hay que asustarse; y sé que se sufre con esto”.
CARLOS SCHICKENDANTZ
PAÍS DE ORIGEN: ARGENTINA-CHILE.
DEPENDENCIA: CENTRO TEOLÓGICO MANUEL LARRAÍN – UNIVERSIDAD ALBERTO HURTADO (CHILE)
CARLOS SCHICKENDANTZ
PAÍS DE ORIGEN: ARGENTINA-CHILE.
DEPENDENCIA: CENTRO TEOLÓGICO MANUEL LARRAÍN – UNIVERSIDAD ALBERTO HURTADO (CHILE)
Sacerdote diocesano de Argentina y Doctor en Teología por la Eberhard Karls Universität Tübingen, Alemania. Investigador del Centro Teológico Manuel Larraín, Universidad Alberto Hurtado, Santiago de Chile. Sus áreas de especialización son teología sistemática, Vaticano II, reforma de la Iglesia, la teología latinoamericana y las teologías de Karl Rahner y Johann Baptist Metz.