El horizonte de la prevención es la creación de una nueva cultura relacional que consolide “la cultura del buen trato” en la Iglesia.
Este seminario web constituye una reflexión interdisciplinar a partir del Vademécum publicado por la Congregación para la Doctrina de la fe como un manual de instrucciones para guiar a los encargados de investigar la verdad cuando un menor de edad es abusado por un miembro del clero.
Este plan abarcará a todos los sectores de la diócesis: clero, seminaristas, familias, agentes pastorales, colegios, parroquias, vida consagrada, asociaciones.
El Vademecum es un instrumento valioso, que viene en ayuda de quienes tratan directamente estos delitos de abuso sexual a menores y a los estudiosos del derecho canónico.
CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE.
Este curso está dirigido a sacerdotes, religiosos y religiosas, seminarios, psicólogos, catequistas, educadores y laicos en general, pero también a personas interesadas en el tema.
La seriedad y el profesionalismo de CEPROME, de la Pontificia Universidad de México y de la Congregación para la Doctrina de la Fe, aseguran que el Diplomado adopte una visión cristiana del ser humano e intenta dar respuesta integral al reiterado llamado del Papa Francisco de erradicar de la Iglesia y del mundo el flagelo de la violencia y los abusos sexuales.
La comunicación es la carta de presentación del cuidado y de la protección eclesial.
An ecclesiological reflection on communication
Libros Ceprome
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El Santo Padre León XIV recibió en el Vaticano a representantes de CEPROME y destacó la importancia de fortalecer la protección de menores, la prevención de abusos y la cultura del cuidado para garantizar espacios seguros dentro de la Iglesia.
El Pontífice agradeció la labor persistente y comprometida de todos los profesionales, que a través de esta organización promueven una cultura del cuidado y de la prevención de abusos en el contexto eclesial. Además, les recordó que su labor favorece la misión evangelizadora de la Iglesia y el encuentro con Jesús, ya que “para que haya una verdadera experiencia de amor con el Señor, es necesario que tengamos espacios seguros”.